Más de 2.000 personas contratadas de manera simultánea y una mesa de ayuda que responde por indicadores, no por buena voluntad.
Reclutamos, contratamos, operamos y respondemos por el indicador.
Conseguir un ingeniero bueno es difícil. Conseguir dos mil al mismo tiempo, sostenerlos contratados y además responder por la calidad del servicio que prestan es un problema distinto: deja de ser reclutamiento y pasa a ser operación.
Una empresa que necesita crecer su capacidad técnica a esa escala tiene dos caminos malos. Contratar directo la obliga a montar un área de reclutamiento especializada que no es su negocio. Repartir el trabajo entre varios proveedores le deja el problema más caro de todos: nadie responde por el conjunto.
Montamos una operación de reclutamiento continuo con head hunters propios —no una bolsa de hojas de vida que se activa cuando llega una vacante, sino un flujo permanente de búsqueda, evaluación y contratación de talento especializado en tecnología.
Sobre eso opera una mesa de ayuda medida por indicadores de servicio: tiempos de respuesta, tiempos de solución y niveles de atención acordados. El compromiso no es tener gente disponible; es cumplir el número.
Porque las dos piezas son nuestras. El mismo que recluta responde por el desempeño de quien reclutó, y cuando un perfil no rinde el reemplazo no exige renegociar un contrato con un tercero. Esa continuidad es lo que permite sostener volúmenes de esta escala sin que la calidad se degrade con el tamaño.
| Contratación simultánea | Más de 2.000 empleados |
|---|---|
| Servicios acumulados | Más de $147.000 millones |
| Modelo de reclutamiento | Head hunters propios, búsqueda continua |
| Mesa de ayuda | Operación medida por indicadores de servicio |
Te mostramos el sistema por dentro, en operación, con la gente que lo construyó.